
Pasos Básicos para una Correcta Colocación del Concreto en Obra
La correcta colocación del concreto es fundamental para asegurar que una estructura sea resistente, estable y duradera. Una mala ejecución en este proceso puede provocar problemas como grietas, fisuras, asentamientos irregulares, filtraciones e incluso fallas estructurales con el paso del tiempo. Por esta razón, la aplicación del concreto debe realizarse siguiendo procedimientos adecuados y bajo supervisión técnica.
El primer paso es la preparación del encofrado, es decir, el sistema provisional (generalmente de madera o metal) que se utiliza para moldear el concreto fresco. Este encofrado debe estar firme, nivelado, limpio y correctamente sellado para evitar fugas de la mezcla. Además, debe resistir la presión que ejercerá el concreto al ser vaciado, evitando deformaciones que afecten la estructura final.
A continuación, se procede al vaciado del concreto, el cual debe realizarse de forma continua y controlada. Es importante evitar interrupciones prolongadas, ya que esto puede provocar juntas frías o puntos débiles dentro de la estructura. Durante el vaciado, el concreto debe colocarse en capas y distribuirse uniformemente para asegurar su correcta compactación y estabilidad.
Una etapa clave es el vibrado del concreto, proceso en el que se utiliza un vibrador mecánico para eliminar el aire atrapado dentro de la mezcla. Si el concreto no se vibra correctamente, la estructura puede quedar con cavidades internas, pérdida de resistencia y una apariencia porosa. Un vibrado adecuado garantiza un concreto más compacto, sólido y con mejores propiedades mecánicas.
Finalmente, la cura del concreto es esencial para completar el proceso. Durante los primeros días, el concreto necesita mantener su humedad para desarrollar su resistencia. Si el agua se evapora demasiado rápido debido al clima caliente o a la exposición directa al sol, pueden aparecer grietas y debilitamiento prematuro. Para evitar esto, se recomienda humedecer la superficie periódicamente, cubrirla con lonas, geotextiles o utilizar productos selladores especiales.
Siguiendo estos pasos de manera responsable y técnica, se garantiza un concreto más resistente, uniforme y duradero, lo que se traduce en construcciones más seguras, estables y confiables para los usuarios y el entorno.

